En Psicología en Ruta, trabajamos dentro de la corriente psicológica “Cognitivo-conductual”.

¿Sabes en qué consiste?

La terapia cognitiva es un procedimiento activo, estructurado y directivo, que se enmarca dentro de un número limitado de sesiones y que se usa en el tratamiento de diversas patologías.

Esta terapia se basa en que la conducta y las decisiones que toma un individuo están determinadas en gran medida por el modo que tiene la persona de estructurar su mundo. (Cuando hablamos de cogniciones hablamos de “eventos” verbales o gráficos en su corriente de conciencia, que se basan en esquemas o actitudes creadas a partir de sus experiencias anteriores. )

Por ejemplo, si una persona interpreta su vida en torno a si es competente o está capacitada para algo, su pensamiento estará dominado por el esquema “si no lo hago todo a la perfección, significa que soy un fracaso”. Como consecuencia, esta persona responderá ante cualquier situación utilizando este pensamiento como base, incluso aunque la situación no tenga nada que ver con la perfección o el demostrar sus capacidades.

¿Cuál es su finalidad?

Las técnicas cognitivas van encaminadas a identificar y modificar estos pensamientos distorsionados de la realidad. El paciente aprende por si mismo a resolver problemas y situaciones que antes consideraba como insuperables, mediante la reevaluación y modificación de estos pensamientos.

¿Qué papel tiene el terapeuta?

El terapeuta ayuda al paciente a pensar y actuar de un modo más acorde a la realidad, reduciendo y eliminando estos pensamientos negativos e irreales, para que la persona pueda mejorar su calidad de vida.

¿Cuál es el objetivo de estas técnicas?

El objetivo principal es delimitar y poner a prueba las falsas creencias y los pensamientos distorsionados específicos del paciente.

¿En qué consisten las técnicas?

Son experiencias de aprendizaje altamente efectivas dirigidas a enseñar al paciente las siguientes operaciones:

  1. Controlar sus pensamientos negativos automáticos.
  2. Identificar las relaciones entre pensamiento, emoción y conducta.
  3. Examinar la realidad a favor y en contra de sus pensamientos distorsionados.
  4. Sustituir estos pensamientos distorsionados por interpretaciones más realistas.
  5. Aprender a identificar y modificar estas falsas creencias que le predisponen a malograr su experiencia.

Fuentes:

Beck, A.T. Depression: Clinical experimental, and theoretical aspects. Nueva York: Hoeber, 1967. (Publicado de nuevo como Depression: Causes and treatment. Philadelphia: University of Pennsylvania Press, 1972).

Beck, A. T. Cognitive therapy and the emotional disorders, Nueva York: International Universities Press, 1976. 

Beck, A.T., Ruch A.J., Shaw.B.F y Emery G., (2005).  Terapia cognitiva de la depresión. Desclée De Brouwer. Biblioteca de psicología, 20ª Edición.