Para comprender este concepto, en primer lugar, debemos de imaginarnos dos grandes rasgos: la psicología aplicada (parta práctica) y la psicología básica (parte teórica).

Actualmente no es difícil identificar un conjunto de prácticas psicológicas denominadas “psicología básica”. De hecho, es fácil encontrarla también por la expresión de “la ciencia psicológica” ya que predomina su enfoque teórico y académico. La psicología básica estudia los procesos cognitivos y conductas del ser humano, y las leyes que los rigen
Respecto a la vertiente aplicada, toma las aportaciones de la psicología básica para ponerlas en práctica de intervención dirigida a solucionar problemas específicos que surgen de las demandas sociales concretas.

El conocimiento teórico y experimental de los determinantes de la conducta humana, es imprescindible para mejorar la salud de nuestra sociedad. Es una disciplina que se ocupa de los procesos y mecanismos que regulan y explican la conducta, entendiendo conducta, naturalmente, en un sentido amplio, lo que la gente hace, piensa y siente. La Psicología Básica es una disciplina que sigue el método de las ciencias experimentales, adaptado, naturalmente, a su particular objeto de estudio y que ha producido un gran conjunto de conocimientos que están en constante renovación. Los psicólogos básicos acostumbran a desglosar este conocimiento en ciertos procesos elementales como son la percepción, la memoria, el aprendizaje, la motivación, la emoción y el pensamiento, aunque cuando alguien hace, piensa o siente algo todos estos procesos están actuando simultáneamente (Castro, 1993).

Las áreas que investiga la psicología básica, principalmente, son 6:
1. Memoria.
2. Aprendizaje.
3. Sensación.
4. Razonamiento.
5. Percepción.
6. Motivación.